El Ágora del Yayabo

El Ágora del Yayabo

martes, 23 de mayo de 2017

Serie Nacional Sub 23: Chacaleo manigüero en el Huelga


Lo que empezó como un juego de pelota entre Camagüey y Sancti Spíritus terminó en un desordenado ring de boxeo
Aunque la lluvia hizo acto de presencia en tierra espirituana en la tarde de este lunes, no fue la causante del desenlace del partido entre Sancti Spíritus y Camagüey, el último de la subserie de cuatro entre ambas novenas como parte de la Cuarta Serie Nacional Sub 23.
 En cualquier caso el juego del José Antonio Huelga se decidió por  una gran bronca entre los jugadores de ambos equipos con el partido a la altura del séptimo capítulo, 15-6 a favor de los visitantes, con tres jonrones incluidos.
¿Que cómo un encuentro con tamaña desproporción provocó una riña tumultuaria de bates volando por el aire, piñazos al por mayor y hasta una herida de tres puntos provocada por un casco en el rostro de uno de los jugadores espirituanos? Trataré de explicar.
Al parecer el cuadrangular de Danny Luaces tan temprano como en el segundo capítulo para empatar el partido a una, sembró la mala simiente. Poco a poco y sin que los árbitros actuantes parecieran advertirlo, ni tampoco los cuerpos de dirección de ambos conjuntos, comenzaron caldearse los ánimos, al mejor estilo callejero cuando se cobran venganzas.

Béisbol sub 23: Sufre Sancti Spíritus costoso revés


 Y llegó lo que usted ya sabe que viene cuando en un partido se forma el “dale al que no te dio” y el deadball y otras artimañas “sin estadísticas” vienen a resolver lo que el verdadero béisbol no puede por los cauces del juego sano.
En ese mismo inning llegó el primer pelotazo, de los ocho que se dieron en el encuentro a razón de tres por Camagüey y cinco por Sancti Spiritus.
A partir del cuarto capítulo entre pelotazos, errores, toques y robos de base sin mucha justificación, encontronazos… en el “Huelga” se jugó de todo, excepto pelota y buenas prácticas. Sobre el terreno apareció una especie de “chacaleo manigüero”, que según dicen, siempre ha existido en la pelota cuando un equipo pretende desmoralizar al otro, más allá de un marcador desequilibrado y el contrario responde a la supuesta provocación con impotencia, aunque no se recuerda ningún partido con tal desenlace.
En la séptima entrada llegó la última gota que colmó la copa de la indisciplina, cuando los bates y los casos se desenfundaron, no justamente para jugar.
Así las cosas, fueron expulsados al instante 16 integrantes del equipo de Sancti Spíritus y 18 de Camagüey. Como consecuencia de tal desenfreno el partido se decidió por forfeit en contra de ambos elencos, pues la cantidad de suspensiones los dejó sin la cantidad reglamentada de jugadores (al menos diez con los lanzadores) para concluir un partido.
Hasta aquí los hechos que Escambray reconstruyó por la grabación de celulares de los pocos aficionados que asistieron al “Huelga” y testimonios de testigos oculares, incluido el comisario de la Comisión Nacional de Béisbol, quien adelantó que además de las expulsiones, la máxima dirección del deporte evalúa la aplicación de medidas más severas en dependencia del grado de responsabilidad y participación de cada uno de los involucrados.
Por lo pronto, este lunes en el José Antonio Huelga hubo tres perdedores: Sancti Spíritus, Camagüey y el béisbol cubano. Si las consecuencias no fueron peores fue por la actuación de las autoridades deportivas presentes en el estadio que lograron, no con poco trabajo, sofocar la reyerta de grandes proporciones. También porque como es habitual, no había mucho público.
Queda claro que a los árbitros se les fue de las manos un partido que en realidad, nunca tuvieron en ellas. Tampoco ninguno de los cuerpos técnicos de los dos equipos tuvo capacidad para controlar a sus propios atletas desde el instante mismo en que sobre el Huelga se veía sobrevenir el nubarrón de indisciplinas y ¿delitos?
Si algo le faltaba a esta Serie Sub 23 para sumar otra raya a su lista de calamidades por su bajo perfil como espectáculo era justamente un hecho lamentable como este. El béisbol cubano se corroe por estos actos violentos, hijos de una cadena de varios eslabones con proyección en la propia Serie Nacional.
 Es un asunto que llueve sobre mojado. Este mismo estadio vivió una bronca similar en medio de un play off entre Sancti Spíritus e Industriales cuando un deadball mal tirado a Lisván Correa provocó una riña tumultuaria generalizada. Otras indisciplinas han dejado heridos graves, estrellones al estilo del judo y otras puestas en escena que han involucrado a managers y peloteros.
 Pero casi siempre, para no ser absoluta, detrás de una “buena bronca”, ha venido una buena mano pasada “desde arriba” con medidas cosméticas que por lo general terminan coartando las sanciones porque se entiende que el agresor, ya se portó bien y hasta algún que otro manager ha sido “premiado” con la dirección del “Cuba” luego de una “bronquita menor”.
 Quizás estemos esperando a que ocurra una hecatombe mayor, tanto como un muerto en medio de un estadio, que ojalá nunca ocurra, ni siquiera como lección para enrutar la disciplina por sus verdaderos cauces.
¿Qué tipo de valores inculcamos en los atletas cuando un simple juego para disfrutar y dar placer termina como una valla de gallos o un ring de boxeo? ¿Por qué ninguno de los involucrados midió las consecuencias para cada equipo, aun con opciones de clasificación? ¿Podrá el béisbol cubano sanearse de sus propias heridas? Ojalá lleguen primero las respuestas, antes que la sangre al río… o al béisbol.

Miércoles 24 de mayo: espacio de reflexión Aula 14


Este miércoles 24 de mayo sesionará, a las 8:00 p. m, el espacio para la reflexión y el debate conocido como Aula 14, que coordina el profesor Frank Quesada, en el pasillo de la Sede Central (en la Zona Wi-fi)
En esta ocasión el tema de debate es La economía cubana: actualidad y perspectivas, y contará con la presencia del Dr. C. Felipe Andrés Hernández Pentón.
¡LOS ESPERAMOS!

viernes, 19 de mayo de 2017

TRIBUTO DE LA UNISS AL MAESTRO




La Universidad de Sancti Spíritus “José Martí Pérez” rindió tributo al glorioso acto de la caída en combate, hace 122 años, de nuestro Héroe Nacional y Apóstol de la independencia de Cuba, cuyo nombre lleva esta institución.
La conmemoración frente a su busto, fue propicia para homenajear los resultados alcanzados por la carrera Psicología- Pedagogía, que logró la categoría de CERTIFICADA. Igualmente, por sus resultados en el trabajo con la vida y obra de José Martí, el destacado profesor Ysrael Coca recibió el busto del Apóstol y una réplica de la sortija que le obsequiara Leonor Pérez con la inscripción “Cuba”.
El acto, presidido por dirigentes del PCC y la UJC en el municipio y por el Consejo de Dirección de la Universidad, tuvo también el protagonismo del talento artístico de la institución universitaria. Las palabras centrales las pronunció el Presidente de la FEU en la UNISS, Luis Ernesto Camellón Curbelo.










LA MUERTE HEROICA EN DOS RÍOS


Por: Pedro Pablo Rodríguez. Periódico Trabajadores
La acción de Dos Ríos es probablemente uno de los hechos de armas más conocidos de las guerras cubanas por la independencia. A pesar de que entre los cientos y probablemente más de mil enfrentamientos ocurridos durante aquellas gestas, este no figura entre los encuentros de mayor envergadura operacional, ni de alto número de bajas por ambas partes, ni de más duración, es la muerte de José Martí en aquel lugar lo que le ha conferido relevancia particular.
Precisamente por ello, la historiografía militar cubana contemporánea tiende a calificarlo como una victoria de las armas colonialistas, las que entonces le atribuyeron ese carácter triunfal dada la magnitud política que significaba la caída del principal organizador del movimiento patriótico y de la nueva guerra. El propio jefe de la columna española, el entonces coronel José Ximénez de Sandoval valoró tal alcance en cuanto supo quién era el insurrecto abatido y procedió a retirarse para comunicarlo a sus superiores, cargando con los despojos mortales de Martí.
Las autoridades supremas del mando español tuvieron similar criterio al conocer del hecho y ordenaron conducir el cadáver hasta Santiago de Cuba para su plena identificación. Había que corroborar quién era el caído y explotar el desánimo y la tristeza que se esperaba levantaría el suceso entre las tropas mambisas y los clubes del Partido Revolucionario Cubano. Por eso, comprobado que efectivamente se trataba del Maestro, con lenguaje de victoria se informó desde La Habana al gobierno en Madrid, y con similar perspectiva fue informada la noticia tanto por la prensa de la Península como por la de la Isla.
Las emigraciones cubanas, por su parte, demoraron casi un mes en admitir la triste verdad, aunque el gobierno y los jefes del Ejército Libertador lo supieron desde antes por el propio parte del General en Jefe, Máximo Gómez.
Las imprecisiones y la lentitud informativas contribuyeron, desde luego, a sostener el deseo de que todo fuese una falsedad de los colonialistas, otra más, a fin de debilitar la moral combativa, patriótica, del pueblo cubano. La confirmación plena de la muerte de Martí dio lugar a numerosas expresiones de dolor y de duelo espontáneo, de las cuales son más conocidas las de los emigrados, que obviamente no estuvieron sometidas a la censura de prensa ni a la represión como podía suceder si los patriotas se manifestaban públicamente dentro de Cuba. Con relativa frecuencia se entendió que fue inconveniente su marcha a los campos de la patria.
La intelectualidad hispanoamericana se pronunció en muchos casos acerca de la desaparición del escritor cubano al que leyó durante años en numerosos periódicos, amigo personal de muchos. Predominaron las lamentaciones y los juicios críticos por haberse incorporado a la campaña armada, lo cual demostraba la escasa comprensión de la talla moral, la responsabilidad de Martí como dirigente político y de sus extraordinarias capacidades de liderazgo.
Ya en el siglo XX y hasta el presente se continúan repitiendo argumentos bajo esas líneas de pensamiento, a las cuales se sumó la descabellada idea del suicidio. Todavía hoy encontramos quienes repiten que Martí no era un combatiente, que no sabía montar a caballo ni disparar, que no tenía experiencia militar, y que, por tanto, no tenía que estar en Dos Ríos, en la guerra, aquel fatídico 19 de mayo de 1895.
Solo el desconocimiento permite argüir semejantes criterios. En el primer documento de su puño y letra conservado, en la carta a su madre desde Hanábana, del 23 de octubre de 1862, aquel niño de nueve años de edad escribe que estaba enseñando a su caballo “a caminar enfrenado para que marche bonito”. ¿Cómo afirmar entonces que de adulto no sabía cabalgar?
¿No sabía disparar y hay testimonios acerca de sus prácticas de tiro en la Florida? ¿Por qué entonces cae de su caballo empuñando un revólver?
Es cierto que no tenía experiencia militar práctica frente al fuego enemigo, pero había estudiado al detalle las campañas de Bolívar, el cruce de los Andes y la contienda en Chile ejecutados por San Martín, al igual que la Guerra de Secesión de Estados Unidos y sus combates más notables, como puede apreciarse en su texto a la muerte del general Ulysses Grant, el jefe de las tropas de la Unión frente a los Confederados. Sí sabía de guerras y se pasó su vida, hasta que anduvo por las serranías orientales en 1895, compilando y contrastando informaciones y testimonios sobre la Guerra de los Diez Años.
¿Era una impedimenta no haber acumulado experiencias en la pelea antes? Pues ¿cómo se formaron los jefes, oficiales y soldados a partir del 10 de octubre si la aplastante mayoría de ellos no pasó por academia militar alguna? ¿Cómo se pudieron formar jefes tan brillantes como Ignacio Agramonte, Calixto García y Antonio Maceo?
Y, sobre todo, ¿es que entre el 11 de abril y el 19 de mayo no asimiló un acelerado conocimiento de la cultura bélica cubana y trazó varias de las líneas maestras que se debían seguir en el 95? Ahí están su Diario de campaña y sus numerosas e inteligentes circulares acerca de la política de la guerra.
¿Acaso su mente, siempre ágil y abierta, ante cada nueva situación o problema, no se adaptó a ese ambiente rural de la zona oriental, no aprendió oyendo y viendo actuar a Máximo Gómez durante esas semanas a su lado en la manigua? ¿No firmaron de conjunto varios documentos normativos importantes, en todos los cuales se aprecia indudablemente el estilo martiano? Es imposible que un político de su talento no prestara atención a lo que le faltaba por aprender al lado de aquellos viejos luchadores.
¿Cómo admitir entonces y darle validez a la recurrente opinión de que fue a buscar la muerte en Dos Ríos, que se suicidó, o decir siquiera que buscó la muerte?
El Delegado del Partido Revolucionario Cubano tenía que venir a la guerra de Cuba para impulsar las Bases de su programa revolucionario, debía organizar la dirección revolucionaria en la Isla insurrecta y ya en el campo de batalla debía ir al frente de las tropas, había de cuidar a los heridos y enfermos. ¿Por qué entonces tendría que ir a buscar la muerte?
¿Es posible inferir que tras el choque con Maceo La Mejorana se acobardó Martí o se vio desbordado por otros jefes? No hay indicio alguno ni palabras que permitan extraer semejante lectura. Tras el debate con Maceo el 5 de mayo de 1895, Martí escribe sin descanso para jefes y oficiales, envía preguntas y ofrece respuestas, insiste en ir hacia Camagüey a levantar el espíritu, a extender la guerra y, sobre todo, a organizar el gobierno mientras espera por Bartolomé Masó.
Por eso deja inconclusa la carta al mexicano Manuel Mercado iniciada el 18 de mayo en el momento en que le comunica sus ideas sobre el apoyo de México a la pelea por Cuba libre, y le aclara que si Mercado no halla cómo, él, Martí, sí sabría cómo hacerlo. ¿Cómo buscar a conciencia la muerte ante tareas de tamaña importancia que esperaban por él?
El entusiasmo de la inexperta fuerza de Manzanillo al mando de Masó movió al campamento mambí, electrizado por los primeros disparos, a salir en busca del enemigo. El orden era poco y el concierto inexistente. Gómez se dejó arrastrar por el entusiasmo, sin saber bien el número y la posición de la tropa española, y se jugó la vida cruzando el río crecido. Martí y todos también se la jugaron.
¿Podía aceptar Martí quedarse atrás, no disparar, no chocar con el enemigo, rehuir su primer combate, él, que a menudo se lamentó de no haber peleado antes? ¿Quedarse en el campamento mientras la tropa se batía? ¿Atrás el Delegado, que había convocado a la guerra? ¿Atrás el Mayor General recién nombrado en consejo de jefes días antes? ¿Atrás el hombre digno, patriota indoblegable? ¿El que debía dar el ejemplo a los viejos y a los nuevos mambises? ¿El que ya se había alistado en México, muy joven, en una expedición que nunca pudo salir a Cuba?
Hay que aplaudir y respetar su decisión, su consecuencia, su valentía. Por eso Martí es mi héroe, como lo es para la gran mayoría de los cubanos. Porque hasta su sangre entregó por Cuba y desde entonces  , de la patria soberana e independiente.

jueves, 18 de mayo de 2017

UNA CARTA TESTAMENTO


Campamento de Dos Ríos, 18 de mayo de 1895
Señor Manuel Mercado
     Mi hermano queridísimo: ya puedo escribir: ya puedo decirle con qué ternura y agradecimiento y respeto lo quiero, y a esa casa que es mía y orgullo y obligación; ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber- puesto que lo entiendo y tengo fuerzas con qué realizarlo- de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin. Las mismas obligaciones menores y públicas de los pueblos- como ese de Ud. y mío,- más vitalmente interesados en impedir que en Cuba se abra, por la anexión a los Imperialistas de allá y los españoles, el camino, que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América, al norte revuelto y brutal que los desprecia,- les habrían impedido la adhesión ostensible y ayuda patente a este sacrificio, que se hace en bien inmediato y de ellos. Viví en el monstruo y le conozco las entrañas,- y mi onda es la de David. Ahora mismo, pues días hace, al pie de la victoria con que los cubanos saludaron nuestra salida libre de las sierras en que anduvimos los seis hombres de la expedición catorce días, el corresponsal del Herald, que me sacó de la hamaca en mi rancho, me habla de la actividad anexionista, menos temible por la poca realidad de los aspirantes, de la especie curial, sin cintura ni creación, que por disfraz cómodo de su complacencia o sumisión a España, le pide sin fe la autonomía de Cuba, contenta solo de que haya un amo, yankee o español, que les mantenga, o les cree, en premio de oficios de celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante,- la masa mestiza, hábil y conmovedora del país,- la masa inteligente y creadora de blancos y negros. Y de más me habla el corresponsal del Herald, Eugenio Bryson:- de un sindicato yankee, -que no será- , con garantía de las Aduanas, harto empeñadas con los rapaces bancos españoles, para que quede asidero a los del norte,- incapacitado afortunadamente, por su entrabada y compleja constitución política, para emprender o apoyar la idea como obra de gobierno. Y de más me habló Bryson,- aunque la certeza de la conversación que me refería, solo la puede comprender quien conozca de cerca el brío con que hemos levantado la revolución,- el desorden, desgano y mala paga del ejército novicio español,- y la incapacidad de España para allegar en Cuba o afuera los recursos contra la guerra, que en la vez anterior solo sacó de Cuba.- Bryson me contó su conversación con Martínez Campos, al fin de la cual le dio a entender este que sin duda, llegada la hora, España preferiría entenderse con los Estados Unidos a rendir la Isla a los cubanos.- Y aun me habló Bryson más: de un conocido nuestro y de lo que en el norte se le cuida, como candidato de los Estados Unidos, para cuando el actual presidente desaparezca, a la presidencia de México. Por acá, yo hago mi deber. La guerra de Cuba, realidad superior a los vagos y dispersos deseos de los cubanos y españoles anexionistas, a que solo daría relativo poder su alianza con el gobierno de España, ha venido a su hora en América, para evitar, aun contra el empleo franco de todas esas fuerzas, la anexión de Cuba a los Estados Unidos, que jamás la aceptarán de un país en guerra, ni pueden contraer, puesto que la guerra no aceptará la anexión, el compromiso odioso y absurdo de abatir por su cuenta y con sus armas una guerra de independencia americana.- Y México- ¿no hallará modo sagaz, efectivo e inmediato, de auxiliar, a tiempo, a quien lo defiende?. Sí lo hallará ,- o yo se lo hallaré.- Esto es muerte o vida y no cabe errar. El modo discreto es lo único que ha de ver. Ya yo lo habría hallado y propuesto. Pero he de tener más autoridad en mí, o de saber quien la tiene, antes de obrar y aconsejar. Acabo de llegar. Puede aún tardar dos meses, si ha de ser real y estable, la constitución de nuestro gobierno, útil y sencillo. Nuestra alma es una, y la sé, y la voluntad del país: pero estas cosas son siempre obra de relación, momento y acomodos. Con la representación que tengo, no quiero hacer nada que parezca extensión caprichosa de ella. Llegué, con el General Máximo Gómez y cuatro más, en un bote, en que llevé el remo de proa bajo el temporal, a una pedrera desconocida de nuestras playas; cargué catorce días, a pie, por espinas y alturas, mi morral y mi rifle,- alzamos gente a nuestro paso; siento en la benevolencia de las almas la raíz de este cariño mío a la pena del hombre y a la justicia de remediarla; los campos son nuestros sin disputa, a tal punto, que en un mes solo he podido oír un fuego; y a las puertas de las ciudades, o ganamos una victoria, o pasamos revista, ante entusiasmo parecido al fuego religioso, a tres mil armas; seguimos camino al centro de la Isla, a deponer yo, ante la revolución que he hecho alzar, la autoridad que la emigración me dio, y se acató dentro, y debe renovar conforme a su estado nuevo, una asamblea de delegados del pueblo cubano visible, de los revolucionarios en armas. La revolución desea plena libertad en el ejército, sin las trabas que antes le opuso una Cámara sin sanción real, o la suspicacia de una juventud celosa de su republicanismo, o los celos, y temores de excesiva prominencia futura, de un caudillo puntilloso o previsor; pero quiere la revolución a la vez sucinta y respetable representación republicana,- la misma alma de humanidad y decoro, llena del anhelo de la dignidad individual, en la representación de la república, que la que empuja y mantiene en la guerra a los revolucionarios. Por mí, entiendo que no se puede guiar a un pueblo contra el alma que lo mueve, o sin ella, y sé como se encienden los corazones, y como se aprovecha para el revuelo incesante y la acometida el estado fogoso y satisfecho de los corazones. Pero en cuanto a formas, caben muchas ideas: y las cosas de hombres, hombres son quienes las hacen. Me conoce. En mí, solo defenderé lo que tengo yo por garantía o servicio de la revolución. Sé desaparecer. Pero no desaparecería mi pensamiento, ni me agriaría mi oscuridad.- Y en cuanto tengamos forma, obraremos, cúmplame esto a mí, o a otros.
    Y ahora, puesto delante lo de interés público, le hablaré de mí, ya que solo la emoción de este deber pudo alzar de la muerte apetecida al hombre que, ahora que Nájera no vive donde se le vea, mejor lo conoce, y acaricia como un tesoro en su corazón la amistad con que Ud. lo enorgullece. Ya sé sus regaños, callados, después de mi viaje. ¡Y tanto que le dimos, de toda nuestra alma, y callado él!. ¡Qué engaño es éste y que alma tan encallecida la suya, que el tributo y la honra de nuestro afecto no ha podido hacerle escribir una carta más sobre el papel de carta y de periódico que llena al día!
    Hay afectos de tan delicada honestidad….
Nota:
La llegada al campamento del General Bartolomé Masó, con sus fuerzas, le hizo interrumpir esta carta que luego no pudo terminar.

jueves, 11 de mayo de 2017

Inclusión espirituana en la Red Mundial de Académicos e Investigadores Universitarios (COMAU)


Comprometidos con los nuevos tiempos, y dando continuidad al mejoramiento de la calidad educativa del modelo  cubano, el 9 de mayo, en el teatro de la UNISS se desarrolló el Taller teórico-metodológico “Inclusión educativa y competencias del docente”.
El encuentro comenzó con las palabras del Decano de la Facultad de Cultura Física, MSc. Jorge Enrique Mejías Muñoz, quien dio una afectuosa bienvenida al Doctor en Ciencias Orlando Terré Camacho, Presidente del Consejo Mundial de Investigadores y Académicos Universitarios (COMAU) y de la Asociación Mundial de Educación Especial (AMEE).
El intercambio académico propició, la preparación teórico–metodológica y práctica para articular los procesos relacionados con la inclusión educativa y el papel de las competencias del docente en distintos escenarios. El díalogo ofreció actualizadas miradas desde lo que él ha legitimado como “Pedagogía de las emociones para enseñar a aprender”.
Terré Camacho donó a la univfersidad dos de los libros en los que figura como compilador: “Inclusión y prácticas educativa exitosas”“Formación docente y prácticas inclusivas”, y culminó el taller con la entrega de la Acreditación Oficial, con el número 526, que incorpora a la Universidad de Sancti Spiritus, como miembro activo de la Red Mundial de Académicos e Investigadores Universitarios en proyectos conjuntos de colaboración institucional a favor de la ciencia y la educación, y con el número 527 al Dr. C.  Denis Lara Caveda, coordinador del proyecto “No solo medallas”.


Entrevista concedida por el Dr. C. Orlando Terré Camacho al Departamento de Comunicación Organizacional de la UNISS. Marly Linares Gómez.
MLG: Hemos tenido el honor de contar con su presencia gracias a la colaboración del proyecto “No solo medallas” de nuestra universidad, ¿qué importancia le concede a esta idea?
OTC: La práctica masiva del deporte ha sido un derecho en Cuba, pero también han habido barreras, ya sea por el tipo de discapacidad o porque según la mirada del otro, estos son temas que no competen; de ahí que el proyecto beneficie a esta población intentando traducir el lema internacional de las Olimpíadas Especiales “Ser valiente en el intento” porque su proyección es la de darle un lugar a todos las personas con discapacidad en la práctica del deporte, y si de inclusión queremos hablar, el proyecto es una realidad.
MLG: ¿Qué papel le concede a la Universidad cubana, y a espirituana, en particular, en estos momentos?
OTC: El enfoque humanista de la universidad, de la educación superior cubana justamente traza diferencias con el resto de la educación superior en el mundo, nuestra educación es concebida para todos y por el bien de todos desde el principio martiano, y creo que le corresponde a la universidad el ejercicio de formar en la ciencia, desde el enfoque humanista, al hombre en su contexto, al hombre con potencialidades y debilidades, y eso es de por sí, un gran compromiso.
El espíritu de la formación docente desde las casas de altos estudios debe ser cada vez más revisado. En primer lugar por los tiempos, por las generaciones y su desarrollo, y porque  creo que el alumno que formamos ayer en nuestras aulas no es el que hoy asiste. Creo, y soy partidario de una ideología basada en principios humanistas, que cada vez tiene que ser más fortalecida la educación universitaria porque es para todos; pero ese todo tiene que ser respetado, aceptado y reconocido, por lo tanto tenemos que enseñar a nuestros estudiantes, de alguna manera, a seducir desde el principio del alma Mater, y esa es una tarea de preocupación constante.
En estos momentos tenemos que replantear el pensamiento histórico a las nuevas generaciones cubanas; los jóvenes, los estudiantes universitarios, siempre dan respuesta a lo que están viviendo y yo que me empapo de esta necesidad, siempre me voy contento; no dudo que haya cosas que hacer, pero me voy contento porque siempre en los espacios en que estoy intento traducir el mejor de los sentimientos para que se comprometan con la Patria, para que se comprometan con su ejercicio profesional y con el futuro. Hay una gran responsabilidad en el docente universitario porque educar un joven, y eso es tarea compleja, no se logra por decir yo educo; sino que hay que plantear nuevas metas, tener en cuenta muchas miradas, muchos lenguajes, nuevas construcciones simbólicas e invisibles para detectar dónde está el estudiante, cómo atraerlo para que continúe el camino de su formación. Esto en Cuba es fácil, por decirlo de alguna manera, porque la universidad cubana es solidaria, ni mercantilista ni comercial, y por mi experiencia en otras universidades del mundo, en el ejercicio de otras prácticas y en otros contextos, sí predomina esa intención.
El espíritu de lo que manejaba hoy en la conferencia, la seducción, no es solamente para la educación infantil, primaria, especial o secundaria; es para la educación superior también. Pero el ejercicio del docente universitario tiene que ser un ejercicio superior, un ejercicio que implique ponerse en el lugar del otro y representar a ese otro desde lo diverso, desde la complejidad de la juventud; es un ejercicio de todos los días, pero que no puede ser improvisado. Se pueden hacer muchas cosas, y hemos venido haciendo, pero hay que estar allí fortaleciendo esas prácticas, en primer término, científicas y humanas, con mayúsculas.
MLG: ¿Qué importancia le concede a este taller sobre inclusión educativa? Consideramos que el intercambio de hoy marca una pauta para Usted y para esta universidad, ¿qué se lleva y qué nos deja Orlando Terré?
OTC: Su importancia está en coincidir, conciliar, escuchar, desde otra mirada, el toque de los afectos desde el posicionamiento del maestro. Mira, siempre me ocurre algo curioso cuando llego a auditorios cerrados, a auditorios rebeldes: todo el mundo me mira como si fueran a decir, ¿por qué estoy aquí?; y siempre me voy feliz porque el cambio se va dando paulatinamente. Como único recurso, independientemente de mi formación, el que más utilizo, es el del amor infinito porque la formación del maestro tiene que estar fortalecida por el principio de la solidaridad humana.
De Sancti Spíritus me llevo hoy las mejores de las opiniones; pero, además, el reverso: la medalla y su reverso, es decir, lo que pude dar y recibir, porque la educación no puede ser dada desde el maestro, sino en intercambio con el otro, y de ese otro para ti. Vine con la expectativa de poder colaborar, compartir, y lo logré. Me voy emocionado y complacido; agradezco la deferencia a la rectora, decanos, profesores y a toda la comunidad universitaria. ¡Y qué mejor ejemplo que un auditorio lleno para hablar de inclusión, y hacer un ejercicio excelente con personas amables y alegres!. Mi intención fue dinamizar procesos que tienen que ver con la clarificación de conceptos relacionados con la inclusión educativa, visibilizar lo que hemos hecho y reflexionar  acerca de esos procesos que no se verán hoy, sino en un futuro cercano.
MLG: Muchas gracias.

lunes, 8 de mayo de 2017

Las impensadas veinte palabras que aceptó la Real Academia Española.




El idioma coloquial comenzó a transformar las reglas del lenguaje y ahora la Real Academia Española incluyó en sus diccionarios veinte palabras que antes se consideraban “mal dichas”.
El lenguaje utilizado por los jóvenes en las redes sociales comenzó a incluirse dentro del lenguaje tradicional provocando un nuevo cambio cultural.
Las nuevas palabras aceptadas por la RAE son las siguientes:
1. Palabro: palabra rara o mal dicha.
2. Almóndiga: hace referencia a la palabra albóndiga.
3. Asín: es el vulgarismo de así.
4. Culamen: usada para referirse a la cola o nalgas.
5. Descambiar: deshacer un cambio.
6. Toballa: toalla o pieza de felpa.
7. Abracadabrante: muy sorprendente y desconcertante.
8. Güisqui: adaptación del anglicismo whisky.
9. Vagamundo: vagabundo
10. Friqui o friki: extravagante, raro o excéntrico.
11. Cederrón: adaptación castellana del término CD-ROM. Significa “disco compacto que utiliza rayos láser para almacenar y leer grandes cantidades de información en formato digital”.
12. Otubre: válido para nombrar al décimo mes del año.
13.Papahuevos: papanatas.
14. Ño: diminutivo de “señor”.
15. Tuit: mensaje digital que se envía a través de Twitter.
16. Papichulo: hombre que, por su atractivo físico es objeto de deseo.
17. Espanglish: modalidad del habla de algunos grupos hispanos de los Estados Unidos en la que se mezclan elementos léxicos y gramaticales del español y del inglés.
18. Conflictuar: provocar un conflicto en algo o en alguien.
19. Euroescepticismo: hace referencia a la desconfianza hacia los proyectos políticos de la Unión Europea.
20. Amigovio: persona que mantiene con otra una relación de menor compromiso formal que un noviazgo.